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CRÍMENES HORRENDOS · SORTÉAME

SORTÉAME · NOVIEMBRE 2012

Este mes sorteamos este sorprendente libro de teatro ¡¡¡¡

Crímenes horrendos
de Rafael Mendizábal
Edit. ÑAQUE editora






Más info sobre 'Crímenes horrendos'


¿Quién no ha pensado alguna vez en matar a algún ser molesto? Aunque sea un pensamiento pasajero o dicho en clave de humor, seguro que todos hemos maquinado alguna vez un asesinato. 

La mente humana ha ideado los asesinatos más perfectos, más imaginativos y más inverosímiles. La reina de los crímenes imaginados fue Ágatha Christie, con más de 80 títulos en los que los asesinatos siempre eran resueltos por el detective Hércules Poirot o Miss Marple. Otros autores también han seguido en la obsesión de crear intriga a partir de un asesinato y esto conlleva imaginar la forma, el cómo y el porqué de esa muerte.

En el cine hay que destacar la figura de Alfred Hitchcock, una mente que imaginó las coartadas más complejas para los crímenes más inverosímiles. Toda una galería de instrumentos asesinos y motivos para realizar el crimen.
La imaginación humana no tiene límites, y a la hora de imaginar un asesinato, la mente humana puede recrearse con alevosía. Así son los Crímenes horrendos que nos presenta Rafael Mendizábal, 29 piezas breves en la que los personajes cuentan cómo se pergeñó su crimen. La peculiaridad de los crímenes imaginados por Rafael Mendizábal es el humor y la saña. Las situaciones son cotidianas para que el espectador se vea reflejado en ella y recuerde que alguna vez ha pensado lo mismo que el asesino.

El lenguaje de la calle que utiliza Rafael Mendizábal acerca la obra al tono de guasa y burla que consigue con el clima pintoresco de los asesinatos. Representa asesinatos al alcance de todos, con objetos de la vida diaria, fáciles de realizar.

Si están pensando en cometer un crimen, un crimen horrendo, aquí tienen bastantes ideas para ello.

“A la primera le descerrajé un escopetazo con el rifle de caza de papá, al segundo le clavé el cuchillo de trinchar la carne, y al tercero mamá que siempre nos ayuda en todo, le dio con el martillo del hielo y no dijo ni pío. Lo llamaron “crimen horrendo”, mamá lo llamó justicia”.

“Ella les gritaba desde el suelo: ¡Miren cómo me ha puesto el suelo de sangre! Cómo sería que los guardias para no aguantarla más la remataron con el hueso del jamón. ¿Y a mí que no me parece un crimen tan horrendo?”







¿A quién asesinarías y cómo?



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Es una iniciativa de

El sorteo de este libro se realizará entre los comentarios recogidos en este blog desde el día 1 de noviembre a las 00,00 h. hasta el día 31 a las 23,59 h.

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8 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. ¿A quién asesinaría? Al luthier que tiene el taller justo debajo de casa. ¿Cómo? Sometiéndole a una terapia intensiva de afinamiento de instrumentos en construcción. Un Do sostenido infinito amplificado a 2*E+10 watios. Esto sería fácil. Bastaría un viejo casette, de esos de los de antes, con la opción "autoreverse", y dos bafles de esos de verbena. Cuando sus ojos salieran de sus órbitas, cuando el pulso de sus manos fuera tal que fuera incapaz de limar los trastes de sus instrumentos, subiría el volumen al 120, al 160%. Después de dos horas, lobotomizado perdido, con la agudeza intelectual de una alcachofa, volvería el silencio. Ese contraste, estoy seguro, apagaría el casette y regresaría el silencio. Eso, aunque solo fuera por el contraste, terminaría con él.

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    1. Jajaja... no te quejes que el luthier te ha permitido adentrarte en los entresijos de la música y la física, al menos para perpetrar su asesinato ¡¡¡

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    2. Ana María Almendros13 de noviembre de 2012, 14:03

      Yo tengo encabezando la lista al inventor de las máquinas esas llamadas "sopladeras" que sirven para amontonar las hojas y que hacen un ruido de mil demonios. En mi residencial no hay siesta que no esté amenizada por este diabólico ruido. ¿No podían barrer las hojas con un cepillo o rastrillo como se ha hecho toda la vida de Dios?
      Como resumiría el refranero: mucho ruido y pocas nueces.
      ¿Cómo lo asesinaría? Empezaría por tenerle un mes entero sin echarse la siesta y obligado a ver los documentales de la 2 y luego lo remataría con un buen palotazo en las costillas con uno de esos cepillos silenciosos y efectivos, vamos, de los de siempre. Así se le iban a quitar las ganas de inventos tontos.

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    3. Jejeje.. Anita... ¿Qué tal si le buscamos otra utilidad a las 'sopladeras'? Tal vez de esta manera el refrán podría ser poco ruido y muchas nueces,ideal, para la hora de la siesta ¡¡¡

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  3. Yo asesinaría a algún político. ¿Cómo? Pues muy sencillo: haciendo que trabaje como el resto de los humanos. Seguro que moriría de hambre con su escaso sueldo.

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  4. SORTÉAME Noviembre · Gracias por vuestros comentarios ¡¡¡
    La verdad es que no es tan difícil pensar metafóricamente en tantas situaciones y personas que las producen y cómoo hacer que todo ello se reconduzca a la normalidad, si es posible claro.
    Nacho García Ortega, vamos a buscar el silencio de tu vecino para que disfrutes de la lectura tranquila de 'Crímenes Horrendos' de Rafael Mendizabal. Enhorabuena ¡¡¡
    Cristina M. Ruiz
    Editora
    PD.Envíanos tu dirección postal a naque@naque.es

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